jueves 31 de julio de 2014

Ser emprendedor

Tú puedes ser emprendedor

Todos podemos ser emprendedores, sólo tenemos que desear serlo.

Si bien es cierto que los rasgos de la personalidad del nuevo emprendedor, sus motivaciones, su capacidad intelectual o física, su formación o experiencia previa pueden influir en el éxito de la nueva empresa, estos aspectos no tienen un valor absoluto ni son requisitos indispensables para poder afrontar con perspectivas un nuevo negocio.

Pero sí es imprescindible “Ser inaccesible al desaliento”: la capacidad para superar los obstáculos y “no tirar la toalla” a la mínima dificultad.

Ser empresario es mucho más que crear una empresa. Desde las primeras fases del proceso de puesta en marcha de tu idea de negocio vas a encontrar gran cantidad de trabas que deberás ir resolviendo poco a poco (búsqueda de clientes potenciales, proveedores, local, financiación, etc.…). ¡No te desanimes! Si crees en tu idea de negocio y en lo que quieres ofrecer al mercado, puedes defenderlo!

¿La empresaria nace o se hace?

“LA EMPRESARIA NACE, EN PARTE,
Y SE HACE, EN PARTE”.

Podemos distinguir entre aptitudes y actitudes para ser empresaria. Si bien es cierto que las actitudes son algo inherente a la persona (cualidades innatas como ser creativa, emprendedora, visionaria, tenaz, valiente,…) también se adoptan, adquieren o aprenden. Las aptitudes se ligan a “se nace” y las actitudes a “se hace”. No obstante, ambas se pueden mejorar, y no es necesario contar, a priori, con todas las aptitudes asociadas al carácter emprendedor. Ayudan, pero no determinan el hecho de que alguien puede poner en marcha una idea de negocio.


Fuentes: Universia, Banco Mundial de la Mujer y Coachmania


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