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COMO SABER SI TU NEGOCIO ES VIABLE
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Viabilidad
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Qué posibilidades tiene la idea de una nueva empresa
en el mundo real, si ésta es comercializable o no, o cuál
es su mercado potencial son algunas de las cuestiones que debe plantearse
un emprendedor con una idea en la cabeza. Por originales que sean, no
todas las ideas valen. Aspectos como el momento en que son puestas en
marcha o las posibilidades de triunfar en un determinado mercado son
cruciales.Historias empresariales de éxito salidas de una idea
original y un espíritu emprendedor se cuentan por miles. Quién
le iba a decir al creador de Chupa Chups cuando empezó que un
caramelo con palo tendría el éxito alcanzado en todo el
mundo; o al promotor de TelePizza que el envío a de su producto
a domicilio sería copiado por miles de empresas. ¿Cómo
saber que una idea puede ser un negocio que prospere?
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Éstas son algunas claves:
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| 1.-
Definición, claridad y exactitud |
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Y tener claro cuál va a ser, desde el principio, el producto
o servicio a desarrollar y qué objetivos se persiguen con él.
Detectar a qué segmento de clientes es posible dirigirse dentro
del universo de consumidores, analizando qué necesidades cubre
o qué satisfacciones potenciales podrá aportar a los futuros
usuarios.
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2.- Cubrir una parcela de mercado
sin explotar
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De los cientos de emprendedores con ideas que llegan cada año
a la Fundación Incyde -para el desarrollo de empresas-, de las
Cámaras de Comercio, el 80% tiene que ver con empresas de servicios.
Sectores como el de la tercera edad: residencias, ocio, productos específicos;
la tecnología más puntera; el ocio personal; o los servicios
en general de desarrollo y crecimiento personal, como la formación,
parecen ser los que más posibilidades de futuro tienen, según
los expertos.Aunque siempre una buena idea puede generar una necesidad.
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3.- Concebirla dentro de un
sector conocido
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Si se conoce a fondo un sector, bien por haber tenido experiencia profesional
en él, bien por hobby, las posibilidades de generar una idea
y de que ésta funcione son mayores.
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4.- Analizar
la competencia y el mercado
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Se trata de profundizar en el estudio del mercado -volumen, tendencias
y características-, legislación, competidores, tipos de
productos disponibles que supongan competencia directa o indirecta.
Preguntarse qué buscan los clientes en estos mercados; cuáles
son sus actitudes, motivaciones y expectativas; cuáles son los
hábitos de uso; o quién compra y quién influye
en la decisión de comprar
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5.- Enfrentarla a sus potenciales
competidores
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Es el momento de poner frente a frente la idea con el mercado potencial,
intentando descubrir por qué los clientes van a adquirir nuestros
productos o servicios, si también los pueden adquirir a la competencia
por el mismo precio, e incluso con un precio inferior.Se han de analizar
y tener en cuenta las ventajas diferenciales que los futuros clientes
pueden encontrar en el proyecto.Analizar posibilidades, recursos y capacidades.
Se trata de trasladar la idea al mercado para probar las reacciones
de los ya inminentes clientes ante el nuevo producto o servicio.
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6.- Comprobar que está respaldada
por el espíritu empresarial
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Lo importante es la persona y que ésta tenga ganas; sin esto,
aunque sea una gran idea, el negocio no puede funcionar. Dicho de otra
manera, hay ideas descabelladas o imposibles que, matizadas, complementadas
o, en parte, disfrazadas, si detrás hay alguien con alma de empresa,
pueden acabar funcionado.
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7.- Una idea no es para siempre
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Deberá evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos y mercados.
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8.- Franquicias, otra fórmula
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Sin tener idea alguna también se puede crear una empresa, con
el sistema de franquicias. De este modo, dos personas -franquiciador
y franquiciado- se ponen de acuerdo, de forma que el primero aporta
la idea y el segundo crea el negocio, según las condiciones que
diseña el primero.
Este es el caso de la mayoría de las cadenas de
comida rápida, lavanderías, lavado de coches, etcétera.
El franquiciado se beneficia de una idea ajena, innovadora y, a veces,
genial; un negocio que ya ha sido testado en el mercado y se conoce
su rentabilidad; con apoyo en temas legales, de márketing, etcétera;
y con ventajas de estar integrado en un grupo, con mejores precios de
compra, publicidad compartida y otras.
Aunque se cumplan todos los requisitos, sigue sin existir
un 100% de seguridad de que la idea tenga éxito. Sólo
el tiempo lo dirá, aunque el riesgo se puede reducir sensiblemente.
De cualquier forma, una idea de negocio la tiene cualquiera. Otro asunto
distinto es ponerla en marcha y, el colmo, que funcione y, además,
perdure.
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alguna duda, consúltanos: |
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